¿Puede un Robot como Aisoy guiar en la Educación?

¿Puede un Robot como Aisoy guiar en la Educación?

Desde hace tiempo nos encontramos con una fuerte presencia de elementos robóticos en las aulas, como pizarras digitales o cañones de vídeo. También empezamos a ver diferentes tipos de robots, como Aisoy, que poco a poco se van incluyendo en los proyectos de los centros educativos.

De este modo se fomenta la creación de un clima interactivo, motivador y lúdico que permite que el aprendizaje sea más inclusivo y guiado hacia un desarrollo integral, introduciendo metodologías que permiten dejar atrás el aprendizaje de contenidos meramente académicos e introducir la posibilidad de una educación basada en valores fundamentales como la socialización o la creatividad.

La importancia de la creatividad
La importancia de introducir la creatividad radica en el hecho de que una clase creativa es un foro para el pensamiento, un antídoto para el aburrimiento, una fuente de motivación para el alumnado, un recurso garantizado para la convivencia y un caldo de cultivo para la excelencia. Respetar la libertad de niñas y niños, su originalidad, su individualidad y, por otra parte, dotarle de los recursos de autocontrol necesarios para alcanzar gracias a ella logros positivos acordes a su desarrollo personal.

¿Qué es la robótica?
Estamos hablando de los beneficios de introducir la robótica educativa como instrumento didáctico del currículo, pero ¿qué es la robótica? Una pregunta concreta, pero que contiene una gran complejidad. El término “robótica” fue acuñado por Isaac Asimov para describir la tecnología de los robots, abarcando disciplinas como la mecánica, la electrónica o la informática.

Estas dos últimas son las utilizadas con mayor frecuencia en los centros educativos mediante el uso de tabletas, ordenadores o proyectores; aunque con los robots, la robótica alcanza los mayores grados de tecnología constituyendo uno de los recursos más innovadores en el campo de las TIC.

La robótica educativa
¿Para qué se utiliza la robótica en las aulas? ¿Hasta qué punto puede incidir en el aprendizaje de los alumnos? ¿Hacemos un uso adecuado de la misma? ¿Es capaz la robótica de reducir algunos de los déficits característicos de determinadas discapacidades?

A todas estas preguntas intenta responder la robótica educativa, otra disciplina científica que ha llegado, convirtiéndose en un recurso que analiza las posibilidades didácticas de los robots como Aisoy para facilitar el aprendizaje, permitir al alumnado dar una respuesta eficiente a los entornos cambiantes de la sociedad de la información al tiempo que les brinda la posibilidad de adoptar un papel activo en su proceso formativo construyendo su propio conocimiento. No se trata sólo de aprender robótica sino de facilitar el aprendizaje de las competencias clave y el desarrollo de las inteligencias múltiples con la ayuda de la robótica.

La corta (pero muy acelerada) historia de la robótica educativa surge de iniciativas como la de Seymour Papert y otros investigadores del Laboratorio de Medios del Massachussets Institute of Tecnology (MIT) en los años 60. Desde entonces hasta ahora se han multiplicado diversas iniciativas como la que estamos desarrollando en Aisoy Robotics.

Aisoy Robotics y la robótica educativa
En el año 2009 iniciamos una revolución de la robótica social creando el primer robot emocional de consumo. Un robot diferente a todo lo existente hasta la fecha: Innovador, emocional y democrático. Aisoy fusiona la Inteligencia Artificial con la robótica para crear experiencias afectivas entre los robots y las personas, mejorando la calidad de vida.

El aprendizaje, con la guía de un robot emocional como Aisoy, se transforma en un proceso de creación de un contexto educativo que dinamiza las interacciones en el aula y da significado al aprendizaje colaborativo en las diferentes áreas del currículo escolar. El uso de la robótica educativa contribuye a generar un clima estimulante y motivador donde los alumnos pueden ver en movimiento algo que ha sido previamente elaborado para ellos, posibilitando su intervención.

Por ello, resaltamos el efecto positivo que Aisoy produce en estudiantes de todas las edades, al fomentar la creatividad y la innovación, percibir problemas del mundo real y formular alternativas y soluciones para fortalecer el pensamiento lógico, estructurado y formal, así como utilizar la gran capacidad que tiene la robótica para mantener la atención del alumnado; despertar inquietudes y facilitar la toma de decisiones y el trabajo en equipo.

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