¿Tenemos evidencias de la influencia de los robots en el aprendizaje?

¿Tenemos evidencias de la influencia de los robots en el aprendizaje?

Desde hace unos años la robótica educativa ha comenzado a construir conocimiento sobre la influencia de los robots en el aprendizaje.

Desde diferentes posiciones se defiende que el clima de aprendizaje generado por los robots provoca en los niños y niñas una intensa y motivadora actividad. Los proyectos de robótica educativa (Acuña, 2004) posicionan al alumnado en un rol activo y protagonista de su propio proceso de aprendizaje.

Pensar, imaginar, decidir, planificar, anticipar, investigar, hacer conexiones con el entorno, inventar, documentar y ayudar a otros compañeros y compañeras de clase, puede desarrollarse con ventaja utilizando el apoyo de un robot social, como es el caso de Aisoy.

Pero estas referencias, ¿están basados en evidencias, o son un conjunto de reflexiones, intuiciones? Estamos en la era de la educación basada en la evidencia. La sociedad espera que las políticas educativas que se diseñen tengan un resultado favorable en la calidad de la educación y para ello se requiere de pruebas, demostraciones científicas en las que basar la práctica profesional de la docencia (Páramo, 2014). Con esta visión nos preguntamos ¿la introducción de la robótica en las aulas está basada en evidencias?

 

La Robótica como medio de Aprendizaje

En la búsqueda de evidencias científicas, encontramos un estudio realizado en Corea del Sur donde se concluyó que la robótica mejora el aprendizaje basado en la indagación. El estudio con una duración de 10 semanas comprobó que el grupo experimental que había utilizado la robótica como medio de aprendizaje, obtuvo mejores puntuaciones en motivación y rendimiento académico que el grupo de alumnos que aprendió con métodos tradicionales.

El proyecto Propuesta comunitaria con robótica educativa: valoración y resultados de aprendizaje (Castro y Acuña, 2012) diversificó la oferta educativa de 16 estudiantes que se encontraban en condiciones de pobreza y riesgo social.

Esta diversificación fue posible gracias al diseño de experiencias didácticas con robótica educativa en las que los alumnos tenían la posibilidad de diseñar, construir y programar determinados prototipos robóticos durante 10 sesiones de 3 horas cada una de ellas. La investigación constató que, en la mayor parte de estas experiencias didácticas, los resultados obtenidos mejoraban a medida que los alumnos iban realizando nuevas sesiones con robots.

 

La Robótica para facilitar el aprendizaje

En contraposición a las evidencias mencionadas encontramos estudios como Exploring the educational potential of robotics in schools: A systematic review (Vavassori, F., 2012) que sugieren que la robótica educativa no siempre mejora el aprendizaje ya que hay estudios que han informado de situaciones en las que no hubo mejoría con estas nuevas tecnologías. Sería necesario indagar sobre las condiciones de aprendizaje en las que se realizó el estudio pues un recurso por sí mismo no transforma la educación.

Indudablemente todavía nos faltan mucha investigación, pero sí podemos afirmar que, ya tenemos evidencias, la robótica educativa y robots sociales como Aisoy, se posicionan como un elemento innovador, necesario para educar en la actual sociedad de la información donde la rápida evolución de la tecnología es un factor distintivo.

Aisoy se presenta como un sólido recurso para facilitar el aprendizaje y desarrollar en los niños y niñas competencias clave como la socialización, la creatividad o la iniciativa, para dar respuesta a las demandas de la sociedad de la información. Será necesario la implicación de instituciones, con responsabilidad en la investigación educativa, que aporten estudios con evidencias al respecto.

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