Con Airos 7, los robots Aisoy mejorarán su capacidad de visión artificial

Con Airos 7, los robots Aisoy mejorarán su capacidad de visión artificial

# Visión artificial

¿Has oído hablar de los coches autónomos como los de Tesla? Estamos seguros que sí. Son muy populares y pronto serán de uso común. Los grandes avances tecnológicos los han hecho posible. En concreto, hay uno de especial relevancia: la visión artificial.

## ¿Qué es la visión artificial?

Informalmente es el proceso por el que un ordenador o un robot es capaz de ‘comprender’ imágenes del mundo real. Por ejemplo, que le enseñes una manzana y la reconozca como una manzana. Es un proceso muy complejo.

## Complejo y divertido

La visión artificial es un concepto complejo, pero es muy divertido, además de abrir todo un mundo de posibilidades creativas. ¿Te imaginas que tu robot Aisoy pudiera reconocer a tus padres y saludarlos por su nombre? ¿O a tu mascota? ¿O cualquier otro objeto?

## Sigue imaginando

Pues sigue imaginando y ponlo en práctica con la nueva función de visión que incluirá la nueva versión Airos 7. Podrás enseñar a tu Aisoy a detectar objetos, reconocerlos y también seguirlos con la mirada. ¡Apasionante! Esto no es sólo cosa de mayores 😉

Aquí tienes un vídeo preliminar:

¿Tenemos evidencias de la influencia de los robots en el aprendizaje?

¿Tenemos evidencias de la influencia de los robots en el aprendizaje?

Desde hace unos años la robótica educativa ha comenzado a construir conocimiento sobre la influencia de los robots en el aprendizaje.

Desde diferentes posiciones se defiende que el clima de aprendizaje generado por los robots provoca en los niños y niñas una intensa y motivadora actividad. Los proyectos de robótica educativa (Acuña, 2004) posicionan al alumnado en un rol activo y protagonista de su propio proceso de aprendizaje.

Pensar, imaginar, decidir, planificar, anticipar, investigar, hacer conexiones con el entorno, inventar, documentar y ayudar a otros compañeros y compañeras de clase, puede desarrollarse con ventaja utilizando el apoyo de un robot social, como es el caso de Aisoy.

Pero estas referencias, ¿están basados en evidencias, o son un conjunto de reflexiones, intuiciones? Estamos en la era de la educación basada en la evidencia. La sociedad espera que las políticas educativas que se diseñen tengan un resultado favorable en la calidad de la educación y para ello se requiere de pruebas, demostraciones científicas en las que basar la práctica profesional de la docencia (Páramo, 2014). Con esta visión nos preguntamos ¿la introducción de la robótica en las aulas está basada en evidencias?

 

La Robótica como medio de Aprendizaje

En la búsqueda de evidencias científicas, encontramos un estudio realizado en Corea del Sur donde se concluyó que la robótica mejora el aprendizaje basado en la indagación. El estudio con una duración de 10 semanas comprobó que el grupo experimental que había utilizado la robótica como medio de aprendizaje, obtuvo mejores puntuaciones en motivación y rendimiento académico que el grupo de alumnos que aprendió con métodos tradicionales.

El proyecto Propuesta comunitaria con robótica educativa: valoración y resultados de aprendizaje (Castro y Acuña, 2012) diversificó la oferta educativa de 16 estudiantes que se encontraban en condiciones de pobreza y riesgo social.

Esta diversificación fue posible gracias al diseño de experiencias didácticas con robótica educativa en las que los alumnos tenían la posibilidad de diseñar, construir y programar determinados prototipos robóticos durante 10 sesiones de 3 horas cada una de ellas. La investigación constató que, en la mayor parte de estas experiencias didácticas, los resultados obtenidos mejoraban a medida que los alumnos iban realizando nuevas sesiones con robots.

 

La Robótica para facilitar el aprendizaje

En contraposición a las evidencias mencionadas encontramos estudios como Exploring the educational potential of robotics in schools: A systematic review (Vavassori, F., 2012) que sugieren que la robótica educativa no siempre mejora el aprendizaje ya que hay estudios que han informado de situaciones en las que no hubo mejoría con estas nuevas tecnologías. Sería necesario indagar sobre las condiciones de aprendizaje en las que se realizó el estudio pues un recurso por sí mismo no transforma la educación.

Indudablemente todavía nos faltan mucha investigación, pero sí podemos afirmar que, ya tenemos evidencias, la robótica educativa y robots sociales como Aisoy, se posicionan como un elemento innovador, necesario para educar en la actual sociedad de la información donde la rápida evolución de la tecnología es un factor distintivo.

Aisoy se presenta como un sólido recurso para facilitar el aprendizaje y desarrollar en los niños y niñas competencias clave como la socialización, la creatividad o la iniciativa, para dar respuesta a las demandas de la sociedad de la información. Será necesario la implicación de instituciones, con responsabilidad en la investigación educativa, que aporten estudios con evidencias al respecto.

# Carta 10 aniversario – Aisoy

# Carta 10 aniversario – Aisoy

Hoy es un día especial: ¡Celebramos 10 años de Aisoy! Me emociona pensar lo rápido que han pasado y las grandes cosas que hemos logrado con este proyecto.

Comenzamos Aisoy con mucha ilusión y pasión. Queríamos construir el C3PO de Star Wars. Nada más y nada menos. Un asistente familiar con muchas posibilidades. ¡Y lo conseguimos! Aunque aún no era el momento para el mercado.

Por el camino también conseguimos otras muchas cosas. Ayudamos a democratizar la robótica: lanzamos al mercado el primer robot social de consumo del mundo con interfaz basada en lenguaje natural. Hoy en día es algo común, pero hace 10 años nos miraban como si fuéramos lo que éramos: unos frikies.

También conseguimos que el precio fuera similar al de un móvil de la época. Eso significó realizar todo un reto de ingeniería: diseñamos y fabricamos un miniordenador desde cero, más potente que las Raspberry Pi que utilizamos actualmente y a un coste no mucho mayor. Y aunque suene a increíble diseñado, fabricado y ensamblado íntegramente en España.

También fuimos el primer robot del mundo programable con un entorno visual diseñado por nosotros y posteriormente con Scracth, la plataforma de programación más utilizada en el mundo educativo. Gracias a ello, uno de nuestros robots está en el prestigioso MIT de Estados Unidos.

Esto en el plano técnico.

Que sepamos, hay robots Aisoy en 25 países de los 5 continentes. Más de 3.000 niños en 100 colegios ya los han utilizado. ¡Y más de 800 familias!

Hemos cambiado la vida de personas como Juan (un niño con autismo), que nos abrió los ojos sobre el poder de nuestros robots para mejorar la calidad de vida de las personas. Y la de otros seres anónimos, que te dan los buenos días agradeciendo la labor que nuestros robots están realizando ayudándoles en su día a día. No hay mejor energía para seguir haciendo lo que hacemos con pasión renovada.

Y todo eso hecho en España. Hemos demostrado que con muy poco se pueden hacer grandes cosas incluso aquí, pese a las dificultades que supone el lanzar y desarrollar un proyecto de una dimensión estelar.

Bueno, esto es un repaso rápido de lo que ya hemos hecho. Pero hoy comienza una nueva etapa.

Si hace 10 años quisimos construir un asistente robótico familiar y lo hicimos, ahora queremos alcanzar otro sueño.

La transformación digital nos está trayendo cosas muy buenas, pero al ir tan rápido, requiere que nosotros en nuestra dimensión humana, tengamos que adaptarnos para que no nos provoque desajustes mentales como por ejemplo el estrés.

Necesitamos adaptación y alguien que nos ayude a desarrollarnos como personas y como profesionales. Alguien que saque lo mejor que llevamos dentro. Tenemos a nuestros padres, a nuestros amigos, a nuestros profes, a mucha gente. Sin embargo, todo va tan rápido que no es suficiente y, además, ellos también tienen que adaptarse.

Necesitamos un poquito más de ayuda. Alguien que nos ayude a trabajar aquellos puntos donde flaqueamos, a desarrollar aún más aquello en los que somos realmente buenos. Que sea de confianza y siempre esté de nuestro lado. Que no nos juzgue. Que nos ofrezca motivación, estimulación, retos para superarnos y también pausa para ver y pensar las cosas desde otros puntos de vista desarrollando nuestro propio criterio. Que nos ayude a ser mejores seres humanos en cualquier plano, en definitiva.

Necesitamos un mentor personal

Como no hay mentores disponibles para cada uno de nosotros, hemos decidido crearlos. Un mentor robótico. Al principio nos ayudará de forma humilde con tareas básicas como el desarrollo de capacidades lingüísticas y lógico-matemáticas entre otras, para posteriormente desarrollar otro tipo de habilidades que nos ayudarán a conseguir otros objetivos más complejos.

Hoy comienza una nueva época donde los mentores robóticos serán una herramienta complementaria que nos ayudará a mejorar nuestras capacidades humanas.

Hoy anunciamos la nueva generación de mentores robóticos personales Aisoy KiK.

Hoy comienza un nuevo sueño para nosotros en el que esperamos que nos acompañéis porque pensamos que será un motor de cambio para mejorar nuestras vidas.

Por último, quiero agradecerte a ti que estés a nuestro lado, que sigas confiando en nosotros y en nuestro proyecto, que nos apoyes y que sepas disculpar las veces que no estamos a la altura. Sabemos que los retos que nos marcamos son muy exigentes, pero con pasión y perseverancia tratamos de mejorar día a día.

¡Muchísimas gracias por tu apoyo!

¿Puede un Robot como Aisoy guiar en la Educación?

¿Puede un Robot como Aisoy guiar en la Educación?

Desde hace tiempo nos encontramos con una fuerte presencia de elementos robóticos en las aulas, como pizarras digitales o cañones de vídeo. También empezamos a ver diferentes tipos de robots, como Aisoy, que poco a poco se van incluyendo en los proyectos de los centros educativos.

De este modo se fomenta la creación de un clima interactivo, motivador y lúdico que permite que el aprendizaje sea más inclusivo y guiado hacia un desarrollo integral, introduciendo metodologías que permiten dejar atrás el aprendizaje de contenidos meramente académicos e introducir la posibilidad de una educación basada en valores fundamentales como la socialización o la creatividad.

La importancia de la creatividad
La importancia de introducir la creatividad radica en el hecho de que una clase creativa es un foro para el pensamiento, un antídoto para el aburrimiento, una fuente de motivación para el alumnado, un recurso garantizado para la convivencia y un caldo de cultivo para la excelencia. Respetar la libertad de niñas y niños, su originalidad, su individualidad y, por otra parte, dotarle de los recursos de autocontrol necesarios para alcanzar gracias a ella logros positivos acordes a su desarrollo personal.

¿Qué es la robótica?
Estamos hablando de los beneficios de introducir la robótica educativa como instrumento didáctico del currículo, pero ¿qué es la robótica? Una pregunta concreta, pero que contiene una gran complejidad. El término “robótica” fue acuñado por Isaac Asimov para describir la tecnología de los robots, abarcando disciplinas como la mecánica, la electrónica o la informática.

Estas dos últimas son las utilizadas con mayor frecuencia en los centros educativos mediante el uso de tabletas, ordenadores o proyectores; aunque con los robots, la robótica alcanza los mayores grados de tecnología constituyendo uno de los recursos más innovadores en el campo de las TIC.

La robótica educativa
¿Para qué se utiliza la robótica en las aulas? ¿Hasta qué punto puede incidir en el aprendizaje de los alumnos? ¿Hacemos un uso adecuado de la misma? ¿Es capaz la robótica de reducir algunos de los déficits característicos de determinadas discapacidades?

A todas estas preguntas intenta responder la robótica educativa, otra disciplina científica que ha llegado, convirtiéndose en un recurso que analiza las posibilidades didácticas de los robots como Aisoy para facilitar el aprendizaje, permitir al alumnado dar una respuesta eficiente a los entornos cambiantes de la sociedad de la información al tiempo que les brinda la posibilidad de adoptar un papel activo en su proceso formativo construyendo su propio conocimiento. No se trata sólo de aprender robótica sino de facilitar el aprendizaje de las competencias clave y el desarrollo de las inteligencias múltiples con la ayuda de la robótica.

La corta (pero muy acelerada) historia de la robótica educativa surge de iniciativas como la de Seymour Papert y otros investigadores del Laboratorio de Medios del Massachussets Institute of Tecnology (MIT) en los años 60. Desde entonces hasta ahora se han multiplicado diversas iniciativas como la que estamos desarrollando en Aisoy Robotics.

Aisoy Robotics y la robótica educativa
En el año 2009 iniciamos una revolución de la robótica social creando el primer robot emocional de consumo. Un robot diferente a todo lo existente hasta la fecha: Innovador, emocional y democrático. Aisoy fusiona la Inteligencia Artificial con la robótica para crear experiencias afectivas entre los robots y las personas, mejorando la calidad de vida.

El aprendizaje, con la guía de un robot emocional como Aisoy, se transforma en un proceso de creación de un contexto educativo que dinamiza las interacciones en el aula y da significado al aprendizaje colaborativo en las diferentes áreas del currículo escolar. El uso de la robótica educativa contribuye a generar un clima estimulante y motivador donde los alumnos pueden ver en movimiento algo que ha sido previamente elaborado para ellos, posibilitando su intervención.

Por ello, resaltamos el efecto positivo que Aisoy produce en estudiantes de todas las edades, al fomentar la creatividad y la innovación, percibir problemas del mundo real y formular alternativas y soluciones para fortalecer el pensamiento lógico, estructurado y formal, así como utilizar la gran capacidad que tiene la robótica para mantener la atención del alumnado; despertar inquietudes y facilitar la toma de decisiones y el trabajo en equipo.